¿Cómo equilibramos el tiempo que pasamos en pantalla durante la pandemia?

Es justo decir que las rutinas familiares han cambiado por completo debido a esta contingencia que vivimos actualmente. En esta situación es comprensible que niños y adultos enfoquen su atención en las pantallas de teléfonos inteligentes, tabletas, videojuegos y televisión más de lo habitual, y excedan los límites recomendados.

Con el fin de ayudar a los padres a mantener la calma y preservar su salud mental, expertos proporcionan evidencia de investigación y recomendaciones para el uso de pantallas digitales durante la pandemia.

Una de las recomendaciones enfatiza que el distanciamiento debe ser físico, pero no social. Este no es un momento para aislarnos completamente de los demás, y el tiempo frente a la pantalla brinda oportunidades para una interacción social positiva.

Tecnologías como el chat de video (Google Hangout, Skype, Zoom) y los juegos multijugador en línea pueden convertir el tiempo de pantalla en tiempo social al apoyar las citas de juego virtuales, el tiempo de cara con la familia y actividades creativas compartidas.

Las directrices pediátricas invitan el uso de videoconferencias con la familia, los amigos y los seres queridos, incluso para los bebés y los niños pequeños. La conexión social es importante y se considera una forma saludable de usar los dispositivos.

De esta manera los padres pueden monitorear más efectivamente el contenido del tiempo de pantalla al ver a sus hijos jugar o incluso jugar con ellos. Esta interacción puede ser un buen momento para resaltar aspectos positivos del contenido.

Otro aspecto para resaltar es que debido a la situación muchos niños están haciendo tareas escolares de forma remota desde una computadora portátil o tableta, lo que significa que su tiempo de pantalla durante este período aumentará significativamente.

Esto no significa que tengan que estar frente a una pantalla durante seis o siete horas seguidas. Siempre que sea posible, es conveniente programar unos minutos de descanso durante su “horario escolar” para alejarse de sus pantallas y realizar una actividad física en el hogar, especialmente si se sienten atrapados o frustrados por una tarea.

Pero estos “descansos” también deben ser practicados por los padres y adultos en general. En momentos de estrés, es especialmente importante priorizar actividades que apoyan el bienestar, como tener un horario de sueño saludable, realizar prácticas de relajación o ejercitarse.